martes, 11 de noviembre de 2008

Diego Torres Peñaloza (27 de septiembre, 2008)



El cine experimental en Bolivia, los inicios de Diego Torres Peñaloza. Director del Festival de cine GLBT de La Paz, y antiguo Director del Taller de Cine de la Universidad Mayor de San Andrés. La juventud y los centros de formación son los temas que se abordan en esta entrevista.
Get this widget | Track details | eSnips Social DNA

Adriana Montenegro (13 de septiembre, 2008)



Adriana Montenegro es una joven promesa del cine boliviano. Esta entrevista se la hizo antes de la presentación de su cortometraje Desde el Fondo en La Paz, luego de que ganará el premio al Mejor Cortometraje Latinoamericano de Estados Unidos en ese país.

Get this widget Track details eSnips Social DNA

Marcos Loayza (30 de agosto, 2008)



El director boliviano Marcos Loayza nos habla de su vida en el cine. El humor en sus películas es una de las principales características. Cuestión de fé (Bolivia-1995), Escrito en el agua (Argentina-1999), El corazón de Jesús (Bolivia-2004), El estado de las cosas(Bolivia-2007) y el dibujo, comparten espacioen él.
Get this widget Track details eSnips Social DNA

La promo (noviembre 2008)



Hacer cine implica de una u otra forma correr riesgos y esto lo entiende muy bien Jorge Arturo Lora, director de La promo. Lora reconoce la carencia de públicos formados para ver cualquier otra película que no venga con el sello de la industria cinematográfica hollywodense en Santa Cruz de la Sierra, o es mejor decir que subestima al público nacional, ya que La promo ha sido distribuida por LONDRA FILMS en las principales ciudades del país.

Con la participación de Andrea Herrera (Magnífica) el director repite la fórmula que hemos visto, por ejemplo en Día de boda (2008), donde no va a importar la carrera actoral sino más bien la influencia social a partir de la belleza de quien tiene uno de los papeles principales. Además comparten cartel Pablo Fernández (¿Quién mató a la llamita blanca?), Elías Serrano (Cuestión de fe, Día de boda), Porfirio Azogue y Sergio Eguino. La película es una misma historia contada cuatro veces desde las miradas de los ex alumnos de la promoción de 1993, quienes luego de un hecho indeterminado terminan juntos frente al profesor de psicología, interpretado por Serrano, quien mediante una terapia buscará que los castigados encuentren introspectivamente el mensaje que deba ir escrito en la polera de promoción, haciéndola por sí misma un código propio donde encontrarse.

Hay que poner especial atención al año en el que se va a ubicar la historia central (1993) ya que la película se va a narrar 15 años después (2008). Es sin duda 1993 un año muy especial para el país ya que la Selección Boliviana de Fútbol lograría la clasificación para el mundial de Estados Unidos 94 y esto, sin duda, generaría un momento muy alto de identificación con la nación, es además un período donde se consolidaría el desarrollo económico de Santa Cruz y de alguna manera su tibia sociedad de consumo.

LOCANGO FILMS la productora de La promo hace que esta película sea el primer experimento por consolidar a Santa Cruz como una ciudad de producción audiovisual constante dentro del actual mapa, que tiene a Cochabamba y La Paz en la vanguardia.

La subjetividad de la mirada de cada uno de los personajes construye las historias de una ciudad y su gente que se aproximaba a lo que es hoy. La violencia, de fondo no de forma, que La promo va a proponer en una de las escenas de mayor crítica, que hemos visto en el cine nacional, a la televisión y al uso de la información que junto a la historia de la presentadora de televisión en El Clan de Sergio Calero (2006) nos muestran la crisis que atraviesan hoy por hoy los medios de comunicación, termina perdida en el final feliz de la película, donde también se perderán las esperanzas de un público existente que espera mucho más de nuestro cine.

Claudio Sánchez Castro

lunes, 10 de noviembre de 2008

IX Festival de Cine Europeo en Bolivia



Esta vez decimos presente en el IX Festival de Cine Europeo en Bolivia. Cine con Cristal emitirá un programa diario a partir de las 12:45 p.m. por Radio Cristal 102.9 FM.

Este año se presentarán 22 películas de 9 países europeos (Alemania, Comunidad Francesa de Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Italia, Países Bajos y Suiza) : una selección de películas recientes ilustrando una larga variedad de temáticas o géneros: comedias, dramas sociales y psicológicos, películas históricas, policíacas, aventuras y animaciones.

En La Paz, el Festival de Cine Europeo se exhibirá por segunda vez en dos espacios: El cine municipal 6 de Agosto (inauguración del Festival el 13 de noviembre) y en la Cinemateca boliviana (clausura del Festival el 30 de noviembre). En Santa Cruz, del 17 al 23 de noviembre ; en Cochabamba, del 24 al 30 y finalmente en Sucre, del 2 al 7 de diciembre.

Así es que a partir del jueves 13 los programas estarán disponibles en este blog.

Airamppo, la cebolla y el tejido (septiembre 2008)



La cámara – la mirada – insiste en que el cine es una aventura. Airamppo no es solamente semilla que tiñe. La película de Miguel Valverde y Alexander Muñoz muestra el tejido desde la primera hebra, desde el primer cuadro: el viaje. No se trata, en este caso, de ocupar la butaca sino de abandonarla: la cámara, como nosotros, recorre. El espacio: un taxi a Totora. No vemos solamente una historia sino el proceso que la produce: el cine para Airamppo es, literalmente, un viaje a otro lugar. El espectador es, entonces, también el cineasta: todos corremos el riesgo de quedarnos sin película si es que el taxista se rehúsa a llevarnos a Totora. La ilusión se rompe a favor del viaje: se nos dice, insistentemente, que estamos viendo una película y su proceso, que somos, también, parte de la ficción.

Airamppo, cebolla que se pela, está llena de pliegues. La imagen se multiplica, nos convertimos en Sabinas: el viaje comienza ahí donde las miradas son las tijeras que recortan la escena. Estamos tentados de ver Airamppo como la puesta en escena de un sentido simbólico: éste llega –viaja - hasta nosotros. Los pliegues de la película podrían pintar cuadros que concentren y produzcan, como símbolos, sentidos solapados y no literales. La insistencia en el viaje, sin embargo, nos desplaza literalmente. Airamppo entonces, también pinta la escena literalmente: las imágenes de la película nunca aburren porque se construyen como instantes, y no símbolos, perfectos, embarazados de un sentido que nos es imposible articular al salir de la sala.

La cámara sigue insistiendo. La mirada en Airamppo opta por quebrar la unidad del cuerpo y discurrir en escenas que nos enfrentan a su artificialidad literalmente. El tejido no corre: la película es una geografía accidentada que prefiere armarse de pliegues. Don Silverio Moro, alcalde fantástico de Totora, es uno de los pliegues. La historia se quiebra temporalmente cuando don Silverio estaciona el tiempo y la cámara se detiene en cuadros más parecidos a las fotografías. El instante es un artificio: don Silverio mira a la cámara, ésta frena el paso, acentúa el gesto, las arrugas, los pliegues de la piel. El cuerpo de la historia también se pliega en los insistentes retratos del pueblo de Totora. El tono documental se desplaza ya no hacia el encuentro con una situación acabada antes de que la cámara la elija.El tono documental, en el caso de Airamppo, apuesta a la pintura elaborada y artificiosa de retratos de Totora y los totoreños: la cámara no se detiene en la casualidad: la película prefiera ir construyendo el artificio – ficcional – de la situación real.

Airamppo, tejido que no termina de tejerse, reinvindica la vocacion del cine como experiencia y artificio. Airamppo, una película para abrir la tripa, pelar cebollas y emprender el viaje.

Mary Carmen Molina Ergueta

DÍA DE BODA (abril, 2008)



Podía haber sido cualquier día, pero este era especial. La Cinemateca Boliviana nos presentaba la primera película boliviana del año. Pero acá no se acaba la fiesta, por primera vez en esta nueva casa del cine se estrena un largometraje nacional.

Día de boda es la opera prima del director Rodrigo Ayala. Con un elenco que equilibra la experiencia de Elías Serrano y Raúl Gómez con la juventud de Emiliano Longo y Ángel Careaga entre otros, además de la bella Andrea Camponovo. Marcia (Camponovo) la novia despechada que quiere casarse a toda costa, logra transmitir junto a Careaga todo lo que sus personajes son. Virginio Lema, en el papel de un chapaco tan típico como el estereotipo de los tarijeños amables, bonachones y tranquilos sobresale por su actuación en este largometraje filmado íntegramente en la Andalucía boliviana. Lema, quien además vive una historia de amor paralela la cual resulta la mejor lograda dentro de un guión predecible, le pone el condimento humorístico tan propio del sur del país.

La película sigue el camino trazado por el cine nacional contemporáneo afirmándose como una historia del corte de la comedia romántica que prefiere que el público pase un buen momento antes que la reflexión. Este modelo ya lo hemos visto en producciones anteriores como Sena Quina (2005) de Paolo Agazzi y en ¿Quién mató a la llamita blanca? (2006) de Rodrigo Bellot. Otra de las particularidades de Día de boda es su formato digital que en los últimos años ha favorecido a la producción nacional, desde Jorge Sanjinés con Los hijos del último jardín (2004) pasando por El Clan (2006) de Sergio Calero. Técnicamente Día de boda es una película bien lograda con imagen y sonido limpios. Una forma clásica de narración lineal acompaña la historia con un pobre lenguaje que hace flaco favor al desarrollo de los diálogos.

El novio, enamorado hasta el capricho, planea un secuestro que falla en el último momento y a falta de uno son dos los secuestros cuando debieron ser tres, el espectador no logra sentirse parte de la trama por la ausencia de un momento de tensión tan alto que se complemente con las expectativas del público que apoya a su cine sin condiciones. Una que otra risa al final terminan siendo sólo muecas, un amague al cotidiano tedio de la ciudad es lo que nos deja Día de boda cuando se encienden las luces indicando que la fiesta queda ahí.

Al recibir un parte matrimonial pocos somos los que hacemos caras, sabemos pues, que estos acontecimientos no son de todos los días y que ahí nos vamos a encontrar con personas a las cuales la vida a alejado. Ahí se juntan todas las emociones de lo vivido y no falta quien quisiera ser el de la boda, pero aunque son muchos los invitados pocos son los elegidos. En este acto tan propio de las sociedades se funde en un abrazo la esperanza de un nuevo tiempo y eso es lo que Día de boda representa, un año de muchos estrenos y nuevas historias por contar que sólo el cine con su magia nos pueda traer.

Claudio Sánchez Castro

I made this widget at MyFlashFetish.com.